Padres. De los que elegimos y nos eligen. De los que no. De los que salen al paso cuando faltan los otros. De los que nos adoptan por la vida. De los que dan consejos y esperan. De los que apuntan un «te lo dije» sin aguantarse. De los que confían. De los que condenan. De los que salvan. De los que bancan. De los que se borran. Padres. De los que vienen en todo género, forma y ejercicio. De esos que se quedan para siempre… aunque se vayan.