#LetraChica, #18

Francisco Huanimán y Domingo Nahuelqueo murieron solos en medio de la nada chubutense. Uno, arrastrado por el Río Chubut cerca de Cerro Cóndor, en algún momento luego del 25 de marzo. El otro, por hipotermia, en un puesto de una estancia a 100 kilómetros al sur de Gobernador Costa este último fin de semana de nieve histórica. A Francisco lo buscaron 50 días, lluvias récord de por medio, hasta que pudieron dragar el río. Para llegar a Domingo se necesitaron tres días, y el esfuerzo combinado de Policía, Gendarmería y Bomberos Voluntarios. Morir así. De frío. Arrastrado por un río. Como sea. Morir solo siempre es un miedo triste. Tal vez en unos meses -o un par de elecciones de esas que todavía importan tanto- nadie recuerde sus nombres. En un año sin tregua, lleno de dolores anónimos y sacrificios que aún costarán demasiado, Francisco y Domingo quedan en letra chica para dejar grabado algo más que milímetros y centímetros acumulados.

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