#LetraChica, #29

La mitad de los argentinos que trabaja gana menos de $10.000 por mes. El dato atravesó todo el día informativo. Aumentan las personas que van a los comedores comunitarios. Cada día hay pérdidas-hormiga de puestos laborales. Obreros sostienen las plantas textiles del Valle, frenando camiones y acordando Repros. A trabajadores de Río Negro los quieren indemnizar con fruta. A empleados de Comodoro les ofrecen un pago en telas. A petroleros y periodistas les dicen que les conviene acordar salidas por el 50% y en cuotas. El monotributista hace la misma tarea que el planta permanente del Estado, pero ve los beneficios desde afuera. El trabajo dignifica, sí. Pero la precariedad laboral está lejos de dignidad alguna, aunque sea un ejercicio de resistencia. A esa precariedad se la ha sostenido por años, incluso racionalizado en leyes. Hoy estalla a la par de todo el sistema: la mitad de los argentinos que trabaja no puede vivir de su trabajo, ni pensar futuros. En el medio, Messi se casa en cadena nacional. Y de nuevo nos distraemos.

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