Seis kilómetros. Son los que caminaron en la nieve un grupo de trabajadores provinciales para llevar asistencia a Talagapa. Un paraje. Un punto en el mapa. Cada invierno corre el mismo riesgo de este: quedar aislado. Lluvia o nieve. Y es noticia. Y nos enteramos que se llega por helicóptero. Cuando se llega. Luego vuelve al silencio de su Pampa y sigue ahí, latiendo. Las crónicas que lo nombran son las de viajeros que cruzan la Provincial 67 y se pierden en la Patagonia única. La admiran. La fotografían. Dan testimonio de su gente vigilante en puestos de campos. Retoman el camino y regresan a sus vidas de ciudad. Queda ahí el otro lado del diario de viaje, que los ve llegar y partir, y hasta los orienta en los rumbos. Seis kilómetros blancos y a pie. Otra página del diario. En la pantalla, el testimonio entra en otra dimensión. Talagapa es hashtag, se viraliza, trasciende. Ajeno a eso, en otra noche blanca, espera ahí al siguiente viajero para señalarle caminos.